Vampiros

Hasta nuestros días han llegado numerosas tradiciones y documentos referentes a supuestos antiguos vampiros. A mediados del siglo XII falleció en Berwick, villa del Rey de Escocia, un hombre indigente supuestamente malvado. Poco después de su muerte, comenzó a circular el rumor que abandonaba su tumba en las noches, y vagaba por los alrededores del pueblo diseminando plagas. La gente estaba aterrorizada, hasta que diez osados pueblerinos exhumaron el cuerpo y lo quemaron. 

A comienzos del siglo XVII, murió golpeado por un caballo Johannes Cuntius, concejal de Pentach en Silesia. Tras su muerte se desató una tempestad y se afirmó que un gato negro entró a la pieza donde estaban sus restos y atacó su cara. Durante el entierro, se produjo una nueva gran tempestad, que cesó en el momento en que era sepultado. Después del entierro, surgieron rumores de la aparición de un fantasma con la voz de Cuntius. Se contó que la leche se transformaba en sangre, y que aparecían ancianos estrangulados, paños de altares manchados con sangre y aves de corral muertas y devoradas. Después de que hubiera estado en su sepulcro durante cerca de seis meses, se decidió desenterrar el cuerpo. Se dijo que su piel y articulaciones estaban blandas, que cuando pusieron un bastón entre sus dedos, éstos se cerraron a su alrededor, que podía abrir y cerrar los ojos, y que saltó sangre fresca cuando pincharon una vena en su pierna. Por orden de las autoridades, el cuerpo fue despedazado y quemado. 

En 1620 en Laibach, Yugoslavia, se decía que un vampiro había perseguido a quienes lo habían intentado ejecutar tras extraerse la estaca con la que pretendían hacerlo. En 1672, un hombre llamado George Grando murió en la aldea de Kring, en el este de Europa. Un monje de St. Paul enterró el cuerpo y fue a consolar a la viuda. Cuando llegó a la casa, la imagen espectral de George Grando estaba sentada detrás de la puerta. Los habitantes de la casa huyeron de la aparición, pero pronto fue visto nuevamente. Se afirmaba que en los atardeceres, George Grando frecuentaba las calles y golpeaba ligeramente en las puertas de algunas casas, cuyos inquilinos pronto fallecían. Un grupo de aldeanos fue al sepulcro de Grando y abrieron la tumba. Los aldeanos, aterrados, informaron que parecía perfectamente sano y esbozaba una leve sonrisa. Volvieron con el principal magistrado y un sacerdote, armados con una estaca aguda. Contaron que el sacerdote se arrodilló al lado del cadáver, colocó un crucifijo y comenzó a rogar: "Oh, vampiro, mira esto. Aquí está Jesús Cristo que nos libró de los dolores del infierno y murió por nosotros en la cruz", luego de lo cual Grando comenzó a llorar. Según afirmaron, después colocaron la estaca sobre su pecho y la golpearon con un mazo pero nada sucedió, la estaca ni siquiera perforó la piel. El sacerdote lo intentó nuevamente y la estaca rebotó, inútilmente lo intentó repetidas veces, hasta que uno de los aldeanos asió el hacha y descabezó al cadáver. Grando lanzó un grito y su espíritu abandonó su cuerpo para siempre.

Durante el siglo XVIII, en Hungría un vampiro de nombre desconocido atormentaba a la aldea de Liebava. El obispo de Olmutz ordenó una investigación. Cada noche, apostarían a un centinela en lo alto de la torre de la iglesia, desde donde se veía el cementerio. Una noche, el centinela descubrió un vampiro que emergía de su tumba y dejaba su mortaja sobre la lápida. El centinela bajó de su puesto, subió la mortaja hasta la torre de la iglesia y llamó al vampiro diciéndole que él la tenía. El vampiro subió la escala de la torre. Apenas consiguió la mortaja, el centinela le dio un golpe en la cabeza con un martillo y el vampiro cayó a la tierra, inconsciente. El centinela bajo y le cortó la cabeza con un hacha. Los ataques nocturnos en Liebava terminaron. 

En 1725, en la aldea de Kisilova, Slavia, se produjo la muerte de diez vecinos en el transcurso de dos semanas, en todos los casos tras sufrir una breve enfermedad. En su agonía, los hombres supuestamente habían reconocido la visita del primero de los muertos, el campesino Peter Plogojowitz, que según su viuda efectivamente había vuelto días después de ser enterrado. Los oficiales prusianos que ocupaban la zona lo hicieron desenterrar y escribieron un acta en la que se lee: "Al desenterrar al sujeto Peter Plogojowitz, no se percibió ni el mínimo del olor que anuncia la muerte, y el cuerpo, excepto porque su nariz estaba algo caída, no mostraba decadencia alguna. La piel se había caído y por atrás crecía una nueva. No sin asombro, vimos sangre fresca en su boca, sin duda chupada de sus víctimas". Al atravesar su corazón con una estaca, se aseguraba, el cuerpo se sacudió y surgió mucha sangre fresca. El cuerpo fue calcinado. 

En 1732 se convocó a un grupo de médicos austríacos a la aldea Servia de Medvegia, cerca de Belgrado, para que investigaran las extrañas muertes de varios aldeanos, supuestamente causadas por vampiros. Uno de estos supuestos vampiros era Arnold Paole, aldeano y ex-soldado, fallecido al caer de un carro con heno hacía tres años y que supuestamente había matado a cuatro sobrinos. Según documentos de la época, cuando abrieron el ataúd descubrieron que "tenía la piel fresca y rubicunda; las uñas largas perversamente retorcidas; la boca cubierta por sangre chupada en la noche anterior. Se le atravesó el pecho con una estaca. Profirió un alarido horrible mientras manaba abundante sangre desde la herida. Luego fue incinerado y convertido en cenizas". Los vecinos de Madvegia aseguraban que Paole había sido acosado anteriormente por un vampiro y se había untado el cuerpo con la tierra de su tumba. Según otra versión, había sido mordido por un vampiro estando en Grecia. Sin embargo, después de la muerte de Paole siguieron ocurriendo ataques. Una mujer llamada Stanacka contó que a medianoche despertó con un grito terrible, y había sido sofocada por un tal Milloe, que había muerto nueve semanas antes, había experimentado un gran dolor en el pecho y murió al tercer día. En su informe, los oficiales dijeron que ellos mismos habían visto cuando exhumaron a los cuerpos de las supuestas víctimas del vampiro. Observaron que un cadáver tenía gran cantidad de sangre fresca y que las vísceras, tales como el pulmón, hígado, estómago, bazo e intestino, estaban tan frescas como en una persona sana. Los asustados aldeanos procedieron a abrir numerosas tumbas, encontrando catorce cuerpos "sin duda en condiciones de vampirismo", los que fueron atravesados con estacas y quemados. El caso fue registrado en un tratado escrito por el abad francés Agustín Galmet, quién reconoció "vampiros yacentes" y "vampiros errantes". 

En el siglo XVIII se produjo una fuerte discusión en torno al vampirismo. El filósofo francés Jean-Jacques Rousseau (1712-1778) opinaba: "Si hay en el mundo una historia bien documentada es la de los vampiros. No falta nada: testimonios orales, relatos de personas respetables, de cirujanos, sacerdotes y magistrados. Después de todo, ¿quién no querría creer en los vampiros?". Sin embargo, gradualmente la creencia en "vampiros" entre las personas cultas, se desvaneció. 





PETER KÜRTEN, EL VAMPIRO DE DÜSSELDORF

Este personaje, que abandonó su forma humana en 1931, conjuntaba las características del vampiro con las del hombre-lobo. Su mayor satisfacción era recibir en la boca la sangre que manaba de la herida hecha a sus víctimas. 

Kürten ejemplifica también la evolución de los vampiros al paso de los años. Su apariencia en nada correspondía con la estampa clásica de los vampiros literario-cinematográficos. Era un hombre pulcro, vestía con corrección, usaba anteojos con armazón de concha y llevaba un bigote diminuto. Nadie podría sospechar de él. Sin embargo, cometió 29 asesinatos y asaltos, y hundió a Düsseldorf en el pánico durante varios años. Su reputación se extendió por toda Europa y ganó un espacio en las enciclopedias. 

Ahora bien, desde la perspectiva de los vampiros aristócratas, Peter Kürten "despreció de modo grotesco la personalidad de sus antecesores" y cometió sus crímenes "de manera asquerosa y en absoluto tradicional". Así me lo expresaría más tarde Strahd von Zarovich, Señor de Barovia. "Ningún vampiro que se preciara de serlo habría ahogado a su compañero de juegos de la niñez, como hizo Kürten", aseguró Strahd con visible descontento. "Ni habría cometido otros actos sádicos con ovejas: actividad favorita de Kürten cuando tenía trece años". 

Kürten sufría de los que los médicos llaman hematodípsia: sed de sangre, con raíces profundamente sexuales. Estrangulaba, violaba y cortaba la garganta de sus víctimas, mientras le sobrevenía un fuerte orgasmo. Se caso con una mujer a la que tenía la misma devoción que había profesado a su madre... pero ella tuvo que aceptar el matrimonio bajo las amenazas de muerte que le hiciera el "monstruo". Nunca se enteró de los crímenes de su marido, hasta que él mismo se los confesó, entonces ella lo denunció a la policía. 
Mientras duró el juicio, Kürten escribió cartas despiadadas a los padres de las jovencitas y niños que había asesinado. Su tono podía parecer el de una persona insolente o el de alguien que había perdido la razón. "¿Qué quiere usted, señora? Yo necesito sangre, del mismo modo que otros necesitan el alcohol. ¿Se da usted cuenta? Explicó el "monstruo" a la madre de una de sus víctimas de cinco años de edad. 

Ornella Volta afirma que Kürten era conductor de camión, buen esposo durante el día y vampiro por la noche. Cuando habla de la apariencia del asesino de Düsseldorf, esta autora señala: "solo se le podía acusar de cierto afeminamiento. Además de usar brillantina - producto casi desconocido para los hombres del norte europeo - usaba polvos faciales. Un testigo dijo que él: "Habla de su necesidad de matar como otros lo hacen de su hábito por el tabaco".

LOS VAMPIROS CAMINAN POR LA TIERRA (Parte 2)


DRÁCULA, EL REY DE LOS VAMPIROS 

El irlandés Bram Stoker publicó la novela Drácula basándose en las leyendas surgidas en la Europa Central, sobre todo en Transilvania. Es posible que hubiese leído el libro del abad Dom Agustín Calmet, así como los relatos de Polidori y de otros autores. De lo que no hay duda es que tomó como referencia al caudillo válaco Vlad, "El Empalador", que mostraba un gusto exarcerbado por la sangre de sus víctimas. 

Drácula resultó todo un acierto, al convertirse en lo que se ha considerado la catedral del vampirismo. La novela está redactada en forma epistolar, lo que resultaba bastante corriente entonces (en Inglaterra la alta burguesía acostumbraba a escribir su Diario). Un recurso más directo, al ahorrarse muchas gratuitas descripciones. 
El argumento de su novela puede resumirse de la siguiente manera: Jonathan Harker, un joven empleado de una firma inglesa dedicada a la compra y venta de fincas, llega a Transilvania para entrevistarse con el conde Drácula, el cual desea adquirir una propiedad en Londres. Desde el primer momento que Jonathan pisa aquellas tierras, advierte que ha entrado en un mundo cargado de supersticiones y amenazas tangibles, como la muerte de mujeres y niños, lobos sanguinarios, paisajes salidos de los infiernos y un castillo que parece haber sido edificado para dar alojamiento al mismo Satanás. 

Todo lo anterior sólo es la antesala de la gran presencia, del vampiro por antonomasia: Drácula. Bram Stoker le confiere esta imagen: Su rostro era firmemente aguileño, exhibía una frente alta y abombada, y sus sienes aparecían cubiertas por un cabello ralo, que se hacía bastante abundante en la cabeza. Sus cejas casi quedaban juntas en el ceño al ser tan espesas, y se hallaban compuestas por un pelo tupido que adquiría una curva pronunciada debido a su profusión. La boca resultaba cruel debido a su firmeza, en la que aparecían unos dientes blancos y afilados, que le asomaban por encima de los labios. Estos eran tan rojos que delataban una energía prodigiosa en un hombre de avanzada edad. Por otra parte, exhibía unas orejas pálidas y exageradamente puntiagudas en la zona superior. En todo su semblante dominaba una palidez extraordinaria... 

Pero si la figura del vampiro impresiona, mucho más sobrecoge su comportamiento: no se refleja en los espejos, sólo recibe a su invitado durante la noche, es capaz de descender por las paredes del castillo como lo haría un gato y, cuando Jonathan se ve asediado por unas bellísimas harpías, interviene como un tirano poderoso para dejar claro que el "joven inglés" solo a él le pertenece. 

Puede resumirse esta parte de la novela como un macabro preámbulo de una tragedia, que irá adquiriendo tintes de apocalipsis en un barco que atraviesa el Canal de la Mancha llevando en sus bodegas el ataúd del conde Drácula. Frente a las costas de Inglaterra, éste abandona la embarcación después de adquirir la forma de un perro gigantesco. Un suceso que va a ser encadenado con el ataque del vampiro, sobre unas bellísimas jóvenes londinenses, una de las cuales es la prometida de Jonathan Harker. 
Como las jóvenes se consumen por culpa de una enfermedad misteriosa, se recurre a los servicios del doctor Van Helsing. Y este personaje se convertirá, nada más aparecer, en un incansable cazador de vampiros. Gracias a sus recursos, sobre todo el empleo de ajos y de cruces, junto a las puertas y las ventanas completamente cerradas, se logra detener los primeros ataques. 
No obstante, Drácula cuenta con tantos poderes, que es capaz de influir en la mente de un loco homicida para que le permita la entrada allí donde se encuentra su víctima más preciada. Ha convertido a una de las jóvenes en una vampira. Y cuando intenta hacer lo mismo con Mina Harker, que ya es esposa de Jonathan, a la que materialmente ha dado muerte, es destruido... 

¿Destruido? La literatura y el cine nos han demostrado que por muchas afiladas estacas que se claven en el corazón de Drácula, durante el día y mientras yace en el ataúd que le sirve de lecho, siempre resucita. 


LILITH, LA VAMPIRA DEMONIO

Cuenta la tradición que, en un principio, Adán estuvo unido físicamente a Lilith, con lo que formaba una unidad y esto fue antes de que fuera creada Eva. Los dos personajes se peleaban continuamente hasta el día en que la mujer pronuncio una formula cabalística que le permitió separarse del hombre. A Lilith le salieron unas alas y salió volando. Adán, que no era mal hombre se sintió muy triste. Dios encargo entonces a sus tres ángeles que la trajeran de vuelta al edén, pero Lilith se negó, ante ello, el señor la amenazo diciéndole que los hijos que pariera en el futuro al momento mismo de nacer, nacerían muertos. Desesperada Lilith penso en quitarse la vida, pero los ángeles se compadecieron de ella y le ofrecieron una solución; conservaría a sus hijos al menos hasta el octavo día de su nacimiento. 

A cambio de ese favor. Lilith debería comprometerse a no cometer ningún daño a los bebes que estuvieran en lo sucesivo bajo la protección personal de los tres ángeles. De ahí pudo surgir el origen de los talismanes y amuletos, los cuales colocarían los judíos a partir entorno al cuello de los recién nacidos, un objeto milagroso que recibiría el nombre de camafeo. 

Mientras dios creaba a Eva, por que Adán se sentía muy solo, su ex mujer se convertía en la amante de un ángel caído en desgracia llamado Samael, después de lo cual caería en las peores abominaciones, a decir de los redactores del antiguo testamento y de los cristianos medievales. En la literatura rabínica se le relacionaba con Lilitu, diosa de babilonia que precedía la lujuria y se presentaba con figura de demonio femenino. 

Para los cristianos de los primeros años de la época actual Lilith fue reina de los Subcubus (demonios femeninos), además de ser señalada como una perversa ninfómana, que sabia seducir a los hombres con envidiable maestría. una vez satisfecho su capricho los estrangulaba con sus largos cabellos, que por arte de magia se convertían en rubios con el paso de los siglos. Su acción nefasta solamente podía combatirse con amuletos y oraciones. Era natural que siendo tan malvada se alimentara de sangre humana. le gustaba mucho beber la sangre de los niños para vengar la muerte de los suyos. entre los griegos, este remoto antepasado de los vampiros recibió el nombre de Lamia y sus seguidoras eran devotas de Hecate, diosa de la brujería y de los cementerios. 

En roma el nombre se transformo en Strega, una bruja espantosa que podía adoptar la forma de un ave para actuar con mayor facilidad. bebía la sangre de los vivos y devoraba la carne de los muertos. 


GILLES DE RAIS, EL MARISCAL OSCURO

Era un hombre inmensamente rico, culto y deportista; dueño de una inteligencia brillante. Se distinguió luchando contra los ingleses. En 1429 peleo junto a Juana de Arco en Orleans y, mas tarde, en Patoy. A los 24 años recibió el nombramiento de mariscal de Francia (Hecho inaudito en un hombre de su edad). 
Después de la muerte de Juana, Gilles comenzó a involucrarse en disturbios, acabo con todos sus millones y "desapareció". Cuando Francia tuvo de nuevo noticias suyas, De Rais era ya un monstruo humano. 
Luego de su retiro comenzaron a correr rumores de continuas desapariciones de niños en la aldea de Machecoul, después de haber hablado con Gilles de Sillé (primo del otro Gilles). Para calmar los alterados ánimos en la aldea, Gilles de Sillé explico a la gente que había raptado a los niños para enviarlos a Inglaterra como parte del rescate que se pedía para conseguir la libertad de su hermano, prisionero de los ingleses, los cuales exigían cierto numero de muchachos para adiestrarlos como pajes. 
La verdad es que durante cinco años Gilles cometió crímenes horrendos con esos niños. Al final les esperaba el asesinato y la sodomía. Gilles de Rais también practico la alquimia y la magia, que utilizaba en los asesinatos de cientos de niños. Secuestraba, violaba y despedazaba lo mismo a muchachos que a muchachas; pero sus preferencias sexuales eran con los jóvenes. Después de llevarlos a su castillo, el y sus amigos abusaban de ellos, tras lo cual los mataban y bebían su sangre de la manera más horrible. 
Cuando había participado en una de aquellas orgías, Gilles quedaba sumido en una especie de "coma", de la que emergía con renovadas ansias y ferocidad. 

Los rumores acerca de las actividades que Gilles y su corte llevaban a cabo en su castillo crecieron a tal punto que la Iglesia empezó a investigarlo. Los hombres de bien se escandalizaron al descubrir que el príncipe guerrero se había transformado en un vampiro que amaba la necrofilia y el sadismo. 
Gilles fue arrestado, juzgado y sentenciado a morir. Al principio gritaba desesperado y clamaba ser inocente. Pero luego admitió todos los cargos que se le habían hecho, e incluso relataba el mismo los detalles de sus crímenes, Afirmo ser un cristiano fiel y se dirigió al patíbulo con una aparente paz espiritual. 



LOS VAMPIROS CAMINAN POR LA TIERRA (Parte 3)


ELIZABETH DE BATHORY, LA CONDESA SANGRIENTA

Las opiniones se dividen respecto al numero de jóvenes degolladas por la condesa Bathory, quizá la versión húngara de Gilles de Rais. Hay quien menciona trescientas, cuando otros sostienen que son seiscientas. 

Elizabeth era de edad mediana, pertenecía a la nobleza y era viuda del conde Nadasay. Sabemos que asesino a cientos de muchachas por medio del desangramiento. Para ello utilizaba diversos sistemas. Uno de varios (que se registra en libros y museos del horror) consistía en colocar a una muchacha desnuda en un cajón estrecho y equipado con clavos hacia adentro. El cajón se cerraba y era colgado del techo para que la condesa pudiera recibir el baño de sangre. 

Otro sistema empleado por esta vampira se antoja ficticio (digno de alguna novela fantástica),pero fue cierto: a un relojero alemán le mando construir un robot en forma de mujer. Tenia cabellera roja y dientes del mismo color, arrancados de la boca de algún sirviente. El robot atrapaba a todo el que se le acercara y lo aprisionaba en un abrazo mortal: la víctima era traspasada por una serie de afilados punzones que surgían de los senos metálicos de la espantosa maquina. La sangre se derramaba en un canal que facilitaba recogerla y calentarla para el baño de la condesa. Si Elizabeth estaba de animo generoso invitaba a sus sirvientes a participar del baño. Estaba convencida de que la sangre de las vírgenes (o de mujeres jóvenes, en general), constituía un medio excelente para conservar la lozanía de su piel. 

El 30 de diciembre de 1610 el conde Gyorsy Thurzo (primo de Elizabeth y gobernador de la provincia) acompañado de soldados, guardias y el párroco de la aldea, hizo acordonar el castillo y arresto a todos los que se encontraban en el. En el salón principal del castillo hallaron a una muchacha desangrada y muerta. Otra, aun con vida, en cuyo cuerpo aparecían infinidad de pequeños orificios. Y una tercera, a la que acababan de torturar. En las mazmorras y bodegas encontraron a muchas otras jóvenes cuyos cuerpos ya habían sido maltratados y "ordeñados". Había mas (robustas e intactas) bien alimentadas, como si fueran ganado en un establo. Mas tarde se desenterraron los cadáveres de otras cincuenta jóvenes. 

El juicio de la condesa se celebro en Bitcse, en 1611. Ella se negó a asistir. Sus sirvientas fueron condenadas a muerte. A Elizabeth, el propio rey Matías II de Hungría le conmuto la sentencia de muerte por la de prisión perpetua, que cumplió dentro de su mismo castillo. Prisionera en el escenario donde había tenido experiencias tan intensas, la condesa de Bathory supo aprovechar sus encierros. 


FRITZ HAARMAN, EL VAMPIRO DE HANNOVER

En el London Daily Express del 17 de abril de 1925 apareció esta noticia: "CEREBRO DE VAMPIRO. SE ESPECULA ACERCA DE SU CONSERVACION PARA SER ESTUDIADO POR CIENTIFICOS". 

El jueves 16 de Abril, en Berlín, se anunciaba que el cuerpo de Fritz Haarman - ejecutado la víspera por haber cometido 27 asesinatos, no seria enterrado sino hasta que lo hubieran examinado en la Universidad de Gotinga. 
Debido al Modus Operandi del criminal - a la mayoría de sus víctimas les mordía la garganta hasta que morían -, el caso despertó enorme interés entre los científicos alemanes, que planeaban estudiar su cerebro para encontrar en él evidencias físicas de su perversidad. 

Fritz Haarman recibió el apodo de el "Vampiro de Hannover". Nació en 1879, estudió en el Colegio Militar y sirvió al ejército. Poco después de salir del ejército se le acusó por "cometer actos indecentes con niños". Se le llevó a juicio y ahí se determinó que debería internarse en un sanatorio como desequilibrado mental. Una vez fuera del hospital Haarman tuvo riñas tremendas con su padre, a tal grado que lo arrestaron de nuevo. Cuando obtuvo su libertad, se alistó en una unidad de choque del ejército, en la que sirvió por un tiempo y demostró excelente conducta. Otra vez fuera del ejército, se metió en problemas que tenían que ver con robos y hechos de violencia. 
La historia de este vampiro era cíclica: Lo arrestaban y salía libre una y otra vez. En 1918 estaba fuera de la cárcel en una Alemania sacudida por la guerra. Puso una taberna de baja categoría, donde vendía carne e información secreta que le aportaba dinero extra. Eso, durante el día. Por las noches se paseaba en las salas de la estación central de Hannover, y siempre recogía a algunos muchachos que en su mayoría eran refugiados o fugitivos de las zonas mas castigadas por la guerra. Haarman lograba ganarse su confianza e invitarlos a su casa. 
En un principio se le detuvo por mantener relaciones sexuales con un desertor de dieciocho años. Entonces cumplió nueve meses de prisión. Años después durante el juicio que motivaron sus 27 asesinatos, declaró: "Cuando me arrestó la policía, la cabeza del muchacho, llamado Friedel Rothe, estaba escondida bajo un periódico, detrás de mi negocio. Luego la arrojé al canal." 

Fritz Haarman no fue un ejecutor solitario. Con él trabajaba Hans Grans a quien conoció en 1919. Se dice que unos quinientos homosexuales de Hannover - Fascinados por la personalidad del Vampiro - aguardaban ansiosos el momento de ejecutar sus órdenes. Por su parte, Haarman y Grans elegían a sus víctimas entre los homosexuales que se reunían en los cafés gay de Hannover: El Café Kröpcke - adonde acudían los muchachos de altos recursos económicos - y el café Zur Schwülen Guste, que se encontraba en el otro extremo de la escala social. El vampiro y su acompañante incondicional abordaban a los jóvenes y la conversación con ellos concluía de manera invariable con una cita en su casa. 

Un periodista anónimo del News of the World manifiesta su horror en el reportaje que escribió del juicio de Haarman y Grans, y que se publicó el 7 de diciembre de 1924, Incluyó un resumen del articulo: 
El asesinato de 24 muchachos tuvo lugar tras esta puerta. El horror se magnifica porque el monstruo tenía el descaro de vender a sus clientes la carne de los cadáveres que él ya no podía consumir... estando Haarman en el banquillo de los acusados, apareció un hombre más joven, Hans Grans, al que se le acusó primero de complicidad en los asesinatos. Más tarde fue acusado de incitar a Haarman a cometerlos y de aceptar objetos robados. La policía sigue la pista de un tercer hombre - llamado Charles -, también carnicero, que se supone es el tercer miembro del monstruoso grupo. Se cuenta ya con cerca de 200 testigos que probarán que todos los muchachos desaparecidos fueron llevados a la muerte con el mismo horrible procedimiento - es decir, a "la manera del vampiro". 

Charles utilizaba sus habilidades de carnicero para descuartizar los cuerpos que echaba al río. En ocasiones los clientes del local comían, sin saberlo, parte de la carne de las víctimas que Haarman les servía con una buena cerveza. 

El Vampiro de Hannover fue ejecutado en 1925. Sin embargo, al año siguiente los diarios recogieron la noticia de nuevas desapariciones de muchachos. Las sospechas apuntaban hacia la carnicería de Haarman y Grans, aunque éste cumplía en prisión una condena de doce años, y Fritz ya no existía (aparentemente)