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PIRÁMIDES MILENARIAS (Parte 1)
Estructuras fantásticas y gigantescas se erigen en los cinco continentes. Algunos afirman que sus misterios están celosamente guardados ante la vista humana. Otros más atrevidos, van aún más lejos y aseguran sin ningún reparo, que su interior es un inescrutable laberinto de enigmas, construido quizás, por la fuerza de unos dioses.
Sí, nos estamos refiriendo a las Pirámides. Principalmente las que se encuentran en la región de Gizéh, muy cerca del Cairo; las famosas pirámides de Keops, Kefren y Micerinos, y como y porqué se construyeron es todo un misterio. Especialmente la primera, la más grande de todas con 146 metros de altitud y con multitud de misterios a su alrededor. Para todos los amantes de lo desconocido, estar delante de ellas es una experiencia casi necesaria de incorporar a nuestra vida. Esta sensación, singular y excitante, también me fue trasmitida cuando las contemplé ante mí.
Mucho se ha escrito y discutido sobre estas obras colosales. Y sobre ellas, se han diseñado multitud de teorías, desde las más fantásticas, hasta las más convencionales. Empecemos por estas últimas, las que carecen de misterio y nos narran las penurias y sacrificios del pueblo egipcio durante aquella época. Veamos, que es lo que nos cuenta la Historia.
Dos mil quinientos años después de la muerte de Keops, llegó a Egipto un griego llamado Herodoto, al cual se le conoce asimismo por "el padre de la Historia", porque fue el primero en el mundo que narró sucesos acaecidos en tiempos pasados. Este hombre excepcional, que poseía insuperables cualidades, de observación y una sed ardiente de saber, se asombró de las maravillas que veía con sus propios ojos, y se negaba a creer que los egipcios, voluntariamente, por sólo el amor o temor que tenían a sus faraones, hubiesen fabricado aquellas gigantescas pirámides.
Sin embargo, nos cuenta Herodoto, que Keops era un faraón soberbio y cruel y sólo por orgullo, quiso que su pirámide sobrepujara a todas las de sus antecesores. Añade que mandó cerrar las puertas de todos los templos de su país, para que su pueblo le consagrara el tiempo que pasaba en oración, y reclutó a todos los egipcios para el trabajo. Unos debían ir a las canteras, a la otra parte del Nilo, para arrancar del seno de las montañas, los enormes bloques de piedra; otros transportaban esos bloques, al lugar dónde debían ser trabajados, otros los levantaban por medio de pesadas palancas. Cien mil hombres trabajaban a la vez, relevándose cada tres meses, y se necesitaron diez años para arrancar y transportar los bloques de piedra, y veinte para construir la pirámide.
Cuando Keops finalmente murió, su cadáver fue transportado con una gran pompa a los aposentos destinados a las tumbas. Una vez enterrado Keops, se cerró la entrada con una inmensa piedra de granito y toda la pirámide fue revestida de finísimas losas, a fin de que nadie pudiera hallar nunca la entrada. El gobierno de este faraón se había hecho a los egipcios muy odioso, por la esclavitud a la que había sometido a su pueblo, y no querían ni siquiera pronunciar su nombre. En su tiempo, todo Egipto había estado sumido en la miseria y las puertas de los templos estuvieron cerradas.
Hasta aquí, la Historia y lo que Herodoto cuenta de Keops y de su obra, llamada también la Gran Pirámide de Egipto. Desde entonces han transcurrido 2500 años más y muchos investigadores de estas obras colosales, se han hecho preguntas, tal como hizo Herodoto, pero sin encontrar una respuesta clara. Porque nadie sabe cómo fueron extraídas las piedras de las canteras, cómo se trasladaron y cómo se elevaron y se unieron entre sí con tanta precisión. Tampoco tenemos claro cómo se iluminaron sus constructores, ya que no se ha hallado traza de humo en su interior.
En el próximo artículo nos dejaremos llevar un poco más de la fantasía y buscaremos en lo más interno de las ciencias ocultas. Buscaremos otras explicaciones. Menos rigurosas, eso sí; pero que quizás responderían a lo que se preguntó Herodoto cuando tuvo ante sí, a esas ya, Pirámides Milenarias.
PIRÁMIDES MILENARIAS (Parte 2)
Son muchos los investigadores que creen que los egipcios simplemente fueron los herederos de una civilización mucho más anterior. Al decir anterior, nos surge un problema, ¿dónde buscamos?, ¿Quizá la Atlántida?. Parece ser que la Atlántida, de haber existido y según las antiguas fuentes que hacen referencia a ella, fue destruida hace unos doce mil años.
Recordemos que se han encontrado pirámides no sólo en Egipto, sino también en otras muchas partes del globo terráqueo, como por ejemplo, la península del Yucatán, en Centroamérica. Y parece claro, que ni los egipcios, ni los mayas, fueron pueblos marineros, para transmitirse su cultura a través del Atlántico. Sin embargo, si creemos en una cultura común y anterior a las dos, como la Atlántida, despejaríamos muchos interrogantes.
Tal vez, al desaparecer aquella mítica raza, sus supervivientes se dispersaron por distintos lugares impartiendo sus conocimientos. Un gran piramidólogo, James Churchward, nos dice que se ha creído erróneamente que Egipto, era la "madre" de las civilizaciones, cuando existen numerosísimos testimonios de que fueron los depositarios de una cultura anterior. Según Manethón, sacerdote egipcio que vivió en el siglo III de nuestra era y que fue guardián de los archivos sagrados del templo de Heliópolis, la pirámide de Keops no fue construida por los egipcios. Y el historiador romano, Amiano Marcelino, afirmó que en las pirámides egipcias hay pasajes subterráneos y refugios en espiral construidos por hombres conocedores de los antiguos misterios.
Algunos estudiosos de las ciencias ocultas, aseguran que en los sótanos de una de las pirámides de Gízéh, se haya una de las entradas secretas que conduce a un mundo desconocido y que el túnel que allí se encuentra conduce igualmente al Tibet y quizás a la mítica Shambalá. Para el científico y antropólogo brasileño Arysio Nunes, las pirámides no eran sólo cámaras mortuorias, sino también poderosas computadoras con capacidad para efectuar cálculos astronómicos y del tiempo. Otras fuentes aseguran que la fraternidad hermética de Egipto tenía sus oficiantes, sus secretos, sus contraseñas y sus métodos particulares para la enseñanza de la Ciencia.
Es verdad, que los Ovnis, parecen un recurso fácil para muchos y son como "obligados invitados" en todo lo que huele a misterio hoy en día. Lo cual me parece que no es del todo serio y que desvirtúa bastante la inquietante cuestión de que seamos visitados por seres extraterrestres.
Pero que no nos parezca todo totalmente irreal y obra de mentes alucinadas. Porque los enigmas sobre las pirámides, ciertamente no acaban en este mundo. Hace ya bastantes años, la nave espacial "Mariner" nos enviaba unas fotografías del suelo marciano, concretamente de una región denominada Sidonia. En ella parece verse algo parecido a un rostro semihumano similar al de la esfinge de Gizéh, y unas formas piramidales a su alrededor. Y aunque es verdad que pueden ser formas naturales de la topografía marciana, habrá que esperar a que la NASA cumpliendo su promesa siga investigando el planeta Marte. Si se descubrieran allí pirámides, los interrogantes no harían más que aumentar. O todo lo contrarío, y puede ser que de una vez por todas, descubramos aunque sea en otro mundo, el misterio que rodea a las pirámides en el nuestro.
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