| La Grán Pirámide |
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| El Misterio de la Grán Pirámide (Parte 1) ¿ Qué es la Gran Pirámide ? Siempre que pensamos en las pirámides, nos viene a la mente una ineludible cultura que tuvo asentamiento en el continente africano, más concretamente en Egipto. Pero la verdad es que no hay muchas pruebas, para catalogar quién fue el constructor originario y cuál fue el verdadero sentido de construcción del grandioso monumento que caracteriza la séptima maravilla del mundo antiguo y que es la Gran Pirámide o la de Keops. Para comenzar a plantearnos este problema, tendremos que admitir que los faraónes nunca accedían a ser enterrados en tumbas que ellos mismos no hubieran mandado a construir, si por cualquier causa fallecía sin estar el monumento terminado, el sucesor tenía la obligación de hacerlo y así rendir culto al faraón muerto. Como excepción muy entrecomillada, tenemos la tumba del faraón Tutankamón. Esta tumba fue hallada en el valle de los reyes el 4 de Noviembre de 1922 por Howard Carter y contenía los innumerables tesoros del joven faraón Tutankatón que posteriormente se cambió el nombre a Tutankamón restableciendo el antiguo culto a Amón Ra cosa que le honró entre los suyos. Y como hecho anecdótico hay que resaltar que un pequeño grabado que había en la entrada a la tumba del faraón advertía que una terrible maldición caería sobre aquellos que osaran perturbar el sueño eterno del faraón. A poco del maravilloso hallazgo, todos los que participaron en la excavación murieron por causas extrañas, excepto su propio descubridor, Carter. Volviendo al hecho que nos ocupa, la causa de que la tumba de Tutankamón fuera hallada intacta, fue por que falleció a muy temprana edad y todavía no habían comenzado su monumento funerario, teniendo así que adaptar " a toda prisa" la tumba de un sacerdote de la época; que fue la que sirvió de eterno reposo para este "niño faraón". Muy recientemente, unos arqueólogos americanos han hallado en la región de Saqqara, cerca de la pirámide más antigua ( La pirámide escalonada), la tumba de una de las posibles reinas que Tutankamón iba a tener. Esta tumba se destaca por el magnífico estado de conservación en el que se encuentra. Pero el problema surge con la transcripción del jeroglífico de la conocida "Estela del Inventario", que daba a conocer que la Gran Pirámide ya estaba construida en tiempos de Keops, y era llamado el Templo de Isis. Lo peor de todo, fue la gran pérdida que todos sufrimos cuando su revestimiento en granito rosado, que constaba de unos 27.000 bloques completamente grabados con signos jeroglíficos y que situaban supuéstamente el verdadero origen y utilidad de esta pirámide, fueron expoliados desgraciadaménte por un emir que los utilizó para construir muchos de los antiguos edificios que hoy en día se levantan en El Cairo. Así pues, las únicas pruebas que hoy existen para aceptar que la Gran Pirámide fue construida para el reposo de dicho faraón , son las de un sello grabado encontrado en el interior de la "Cámara de Descarga" y de una pequeña estatuilla de marfil, de 7 cm. de altura que fue lo único que se encontró en la cámara funeraria de esta enorme mole de piedra. La lógica aplastante. Aceptando las teorías de los arqueólogos, en la construcción de la Gran Pirámide, se tardaron unos 20 años con más de cien mil hombres trabajando en ella. Y en la construcción de la calzada o vía por la que iban a transportar los enormes bloques de piedra calcárea desde la cantera, se tardaron más de diez años. Las preguntas son obvias ; ¿ Cómo harían más de cien mil hombres durante veinte años para trabajar en un mismo lugar, sin pisarse unos y otros ?, ¿ cómo transportaban esos inmensos bloques de piedra que pesan de 2 a 70 toneladas cada uno, desde las canteras sin utilizar vehículos ?, ¿ cómo transportaban más de 27.000 bloques de granito desde las canteras de Aswan que están a unos 1.000 kilómetros de distancia ó del Mókattan, a 300 kilómetros ?, ¿cómo cortaban los bloques de granito, con sus simples útiles de cobre, ya que no conocían el hierro ? ¿cómo subían a la cima de la pirámide (148 metros) estos bloques de 70 toneladas, cosa que hoy es difícil y casi imposible de realizar ?. Podríamos seguir planteando preguntas, pero primero vamos a sugerir algunas hipótesis que por descabelladas que parezcan, quizás sea la base de sustento para pensar que la cultura egipcia, pudo tener otras raíces. Según los datos arqueológicos, con cien mil hombres trabajando constantemente en la construcción de la pirámide, que consta de 2.300.000 bloques que pesan de 2 a 70 toneladas, para poder terminarla en veinte años tendrían que haber colocado, situado,orientado, pulido, y grabado uno de esos pesados bloques cada 3 minutos y sin utilizar poleas ya que en aquel entonces no las conocían. Para complicar más la dura tarea, podemos decir que no se han encontrado vestigios de amarres de cuerdas y nada por el estilo, así pues no nos olvidemos del transporte que en ocasiones no era nada sencillo. Además como dato curioso, para el fijado de los bloques utilizaban un yeso de fraguado rápido, cosa que una vez fijado el bloque era imposible moverlo para su orientación. Para la construcción de cada uno de los bloques de granito que recubrían la pirámide que tenían unos 20 metros cuadrados de superficie cada uno, se emplearía la misma tarea que para el pulido del espejo del observatorio del Monte Palomar. Así pues, lo que hoy en día conseguimos con la moderna tecnología en varios meses de pulido, ellos, supuestamente lo harían con los 27.000 bloques utilizados. De esta forma, para conseguir pulir todos los bloques de granito en 20 años, deberían de haber pulido unos 3.6 bloques por día, ¿ no les parece a ustedes algo exagerado ?. Según los arqueólogos, para el pulido simplemente se utilizaba arena y un ladrillo ?. Datos, todavía más desconcertantes . Si por un momento dejamos de lado los planteamientos de trabajo y potencial humano para la construcción de la Gran Pirámide, y nos situamos en el periodo de reinado del faraón Keops, las cifras que nos proporcionan los arqueólogos oscilan entre los veintitrés años identificados en el papiro de Turín y los sesenta y tres de Manetón. Si Manetón recogió todos los nombres de los faraones por encargo de Keops, con el fin de alargar la duración de su estirpe y se considera igualmente válido el papiro de Turín, la Gran Pirámide no pudo ser comenzada y acabada por Keops. Otra cosa seria plantear que este faraón pudiera terminar la pirámide o adaptarla para su descanso terrenal. Los egiptólogos como sustento de esta hipótesis, han encontrado serias diferencias en los procesos de construcción de la pirámide, lo que se consideraría como base, y las diferentes cámaras que se encuentran presentan un aspecto de construcción perfecto. Pero en las últimas zonas de construcción, las terminaciones eran más burdas y en ocasiones menos perfectas. Con lo cual tenemos un importante aspecto para diferenciar la época. Aspectos muy curiosos. La cosa se complica, cuando comenzamos a pensar en algunos detalles curiosos que comprenden la Gran Pirámide. Un equipo de investigación español, encontró en el fondo del pasadizo de la verdadera entrada de la pirámide, un fragmento cilíndrico de madera que se demostró científicamente que pertenecía a un bloque de granito que se encuentra en la entrada y sirvió como sistema de cierre. Un dato muy curioso, es que cuando llevaron a una Universidad norteamericana a analizar este pequeño cilindro de madera, los científicos se asombraron cuando el veredicto del C14, dató del 2016 de Nuestra Era, este hallazgo. ¿ Quiere decir que viene del futuro ? Analicemos ahora, el propio sistema de cierre de la entrada a la pirámide, que se encuentra in-situ y cualquiera puede verlo. Se trata de un bloque de granito, con seis orificios que corresponderían a seis cilindros de madera como el que se encontró en el fondo del pasadizo que nos conduce hasta el mismísimo punto central, donde bascula el enorme monumento. Un científico inglés, examinó los orificios donde supuestamente se insertarían esos seis cilindros, y encontró las marcas de una broca algo extraña. En primer lugar, la broca tendría que tener una "dureza 500", para poder haber trepanado de la forma en que lo hizo este bloque de granito. Tengamos en cuenta que el material más duro que se conoce es la vidia, que es el diamante sintético y tiene "dureza 11" y se utiliza en los talleres para cortar precisamente el granito. En seccionar un bloque de granito de un metro, se invierten horas con nuestra técnica actual. Según los cálculos de este científico inglés, en base a la medida de separación de las marcas dejadas por la broca, el proceso de perforación con el que se trataron los orificios del bloque de cierre, fue tres veces más rápido que cómo hoy en día lo hubiéramos conseguido con nuestro sistema. Sólo con observar el obelisco inacabado de las canteras de granito rosa que se encuentran en Aswan, nos damos cuenta que la forma "acucharada" con la que esta esculpido, más su peso calculado en 1, 200 toneladas; encierra un misterio superior al que simplemente nos explican los arqueólogos El Misterio de la Grán Pirámide (Parte 2) ¿ERA LA GRAN PIRÁMIDE UN REACTOR TERMONUCLEAR? Es difícil encontrar sobre la faz de la Tierra un monumento que concentre en torno a él tantas incógnitas. Ya los viajeros de la época clásica se confesaban incapaces de interpretar la escritura grabada en la Gran Pirámide. El correr de los siglos no hizo más que incrementar los intentos por descifrar sus enigmas: quién la levantó y con qué finalidad, si fue o no una tumba, si sus aristas apuntaban a una determinada constelación planetaria... Las últimas investigaciones señalan que fue construida mediante una tecnología inimaginable hoy en día. Sus muros se trazaron de forma que ninguna fisura pudiera dejar escapar nada al exterior. ¿Qué experimentos se realizaron allí?. Según diferentes investigadores, en la Gran pirámide se trabajaba con energía nuclear y se utilizaba para ello un complejo sistema de canales de ventilación que servirían para evacuar la presión y evitar una explosión en cadena. La energía producida podría servir como combustible para determinado tipo de naves. Por otra parte, las medidas de otro de los enigmas más inquietantes de la historia, el Arca de la Alianza, construida por Moisés siguiendo las indicaciones de Yahvéh y muy parecida a otro tipo de arcas egipcias, encajan con asombrosa exactitud en el tanque de granito de la Cámara del Rey. ¿Tecnología nuclear en el Egipto predinástico? ¿Cómo y para qué? AFRONTANDO EL DESAFÍO La Gran Pirámide alberga el legado de antiguos conocimientos que se desarrollaron en las riberas del Nilo mucho antes de la existencia del propio Egipto. Como en ningún otro lugar del planeta, los hombres, generación tras generación, han buscado allí tesoros materiales o intelectuales, afrontando un desafío descomunal: descubrir el propósito del arquitecto de la Gran Pirámide; todo esto a pesar de que los arqueólogos menos imaginativos han clasificado el monumento como una tumba y nada más. En la meseta de Giza, entre un paisaje monocromático de tonos ocres, emergiendo de la arena del desierto, se levantan orgullosos casi tres millones de bloques de piedra que pesan cada uno entre dos y sesenta toneladas. Y pese a tan colosales proporciones, sus errores de nivel, angulación, orientación y simetría se cuentan sólo por milímetros. Para los historiadores griegos y romanos, y también para la arqueología oficial, fue una ostentación de locura y riqueza realizada sin máquinas, por medio de la fuerza bruta, y su perfecto acabado se logró por mera casualidad, aduciendo para ello que la ciencia matemática se inició en Grecia, mientras que en Egipto sólo existía una geometría incipiente comparable a un nivel de enseñanza primaria. UNA ESCRITURA DESCONOCIDA El interior de la pirámide parece encontrarse en el mismo estado en que lo hallaron los árabes en e laño 820. Aunque el cofre de granito rojo es su único elemento decorativo, la ausencia de ornamentos no hace sino engrandecer su interior. Nada queda de todo lo que pudieran haber contenido la Cámara del Rey, la de la Reina y la del Caos. Uniendo las tres, hay canales diminutos de significado ignoto, pasajes estrechos que humillan más que dignifican al hombre que los recorre. La Gran Galería, impresionante de tamaño, empequeñece el orgullo cuando uno se enfrenta a lo solemne en la más absoluta soledad. Cuarenta y seis interminables metros de muros, perfectamente paralelos, constituyen la obra magna de la ingeniería pétrea. Todo un entramado que no guarda ni un solo jeroglífico, ni una sola inscripción, ni el más mínimo relieve realizado por la mano de los constructores en ninguno de los 2.800.000 bloques de piedra, en los casi tres millones de metros cúbicos de roca, en los siete millones de toneladas de piedra erigidos como homenaje a la mística, a la ciencia o a la locura. Sin embargo, Abd-al-Latif, historiador árabe del siglo XIII, dijo que en los bloques de revestimiento estuvieron grabados, con caracteres ininteligibles, un gran número de inscripciones. Herodoto, quien contempló la pirámide hacia el año 440 a.C., comenta los mismos signos, cuya interpretación era para él tan desconocida como para el guía que le acompañaba. Y resulta raro que el significado de las inscripciones fuese un misterio, pues en la época de Herodoto aún se traducían jeroglíficos, como pudo comprobar ese historiador cuando se introdujo en los ritos isíacos de la mano de los sacerdotes de Sais, quienes dominaban los caracteres escritos del Egipto milenario, como demuestra la piedra Roseta, escrita en hierático, demótico y griego. Por tanto, la escritura que recubría los bloques de revestimiento de la Gran Pirámide era desconocida para los egipcios. TECNOLOGÍA DE ALTA PRECISIÓN Los pocos bloques de revestimiento que aún se encuentran en la cara norte delatan su estampa inicial. Hoy sólo quedan en su lugar tres o cuatro. En su origen tuvo 27.000, perfectamente encajados y pulidos. Como realización tecnológica de alta precisión no existe nada en el mundo entero que iguale este revestimiento calcáreo. La tarea parece imposible. No existen sobre el pavimento huellas de arrastre, ni tampoco puntos de engarce para grúas o cuerdas. Además, para mayor asombro, colocaron en las juntas yeso de rápido fraguado, que obligaba a colocar el bloque al primer intento, sin posibilidad de efectuar posteriores movimientos. En la actualidad, para las mejores «escuadras normalizadas» por la industria moderna, norma DIN875, se admiten errores de más o menos 0,03 mm por metro, cantidad algo superior a los errores de angulación y paralelismo de la obra egipcia. Como los mejores instrumentos no ópticos miden con errores de más de 300", se demuestra que los egipcios debieron poseer instrumentos ópticos y, además, de alta precisión, ya que el anteojo de autocolimación corriente, por ejemplo, da errores del orden de los 5". La construcción de cada uno de los bloques de revestimiento, de 20 metros cuadrados de superficie, es una tarea equivalente al pulido del espejo del telescopio de Monte Palomar. Para comprender la magnitud de la obra egipcia bastará observar que SE fabricaron 27 000 de estos bloques. Lograron, hace miles de años, producir en masa lo que la industria moderna sólo produce a escala artesanal. La agrimensura moderna, conducida por teodolitos, cronómetros y tablas astronómicas, admite para el cierre de polígonos un error del 0,3 %, que corresponde a un error de 10' traducido en error angular Ningún procedimiento propuesto ha logrado explicar cómo consiguieron los egipcios tal exactitud. La pirámide de Kefrén tiene el mismo error de orientación que la Gran Pirámide, es decir, 5' 31". Y cabe preguntarse por qué orientaron a ambas con la misma desviación, cosa no imputable a la casualidad, Los antiguos egipcios tuvieron el equipamiento necesario para edificar una base de 53.000 metros cuadrados con una orientación de 0° 0' 0". Es evidente, entonces, la completa disociación entre una ciencia avanzada y lo que aparece en sus pinturas y escritos. La diferencia entre el análisis arqueológico y el análisis tecnológico llega al extremo de mostrarnos dos mundos heterogéneos que marchar en sentido inverso: uno que aprende con lentitud otro que olvida rápidamente. Lo que supuestamente surge en los inicios de la civilización egipcia pudiera no ser el producto de una generación espontánea sino el final de una trayectoria de tradición. Y como esto no es posible, pues la tecnología de las tribus nilóticas sólo llegaba a producir puntas de flechas de sílex, hay que pensar en otra civilización más desarrollada incluso que la nuestra, de origen atlante o, quizás, extraterrestre. El Misterio de la Grán Pirámide (Parte 3) LA CÁMARA DEL REY: ¿LABORATORIO GEOTÉRMICO? No cabe duda de que la meseta de Giza está edificada y dispuesta de tal modo que sigue a la perfección un plan preciso. Pese a que algunos arqueólogos piensen que cada faraón situó su pirámide al libre albedrío, las relaciones geométricas entre todos los monumentos de Giza corresponden a un intrincado proyecto que aún está por descubrir. Pero si las nueve pirámides de Giza fueron construidas por el mismo arquitecto, debemos pensar que a la Gran Pirámide la dotó de una particular técnica que dejó absolutamente aislado su interior del exterior. Porque, según todos los indicios, tan colosal monumento sirvió como factoría de una energía muy especial. El tanque de granito es más grande que los corredores que llegan hasta la Cámara del Rey. Los violadores de tumbas pudieron llevarse todo el ajuar que encontraron (momia incluida, oro y riquezas en abundancia), pero el supuesto sarcófago no. El ingeniero que diseñó la pirámide le concedió una importancia inusual, por ser el centro donde se acumulaba la energía suministrada por la máquina piramidal. El doctor argentino José Alvarez López mantiene la tesis de que en la Gran Pirámide se realizaban experimentos nucleares. Según este profesor, no existe en el entramado de cámaras y pasajes del monumento ningún elemento que sobre o que falte para la consecución de tales propósitos. La Gran Pirámide, como todas las centrales nucleares, funcionaría como una máquina de vapor. En primer lugar, el átomo de uranio se transforma en plutonio y produce energía térmica (calor) que calienta agua a alta presión. Normalmente, se utiliza agua pesada que calienta la caldera de una máquina de vapor. Las cámaras inferiores de la Gran Pirámide serían la caldera, mientras que la Cámara del Rey contendría el equivalente al reactor atómico. Se ha hablado mucho, demasiado, de la utilidad de los llamados «canales de ventilación» de las cámaras del Rey y de la Reina. Los investigadores Bauval y Gilbert, tras enrevesados cálculos donde no falta la manipulación de los datos angulares obtenidos por el robot del ingeniero alemán Rudolf Gantenbrink en el interior de los canales, aventuraron su hipótesis de que los cuatro canales apuntaban con «toda exactitud» a cuatro estrellas situadas en los hemisferios norte y sur, elaborando así la llamada teoría de Orión. El problema es que el canal sur de la Cámara del Rey, el que apunta precisamente a la constelación de Orión, recorre toda la pirámide con un ángulo de 45°, es decir, con la diagonal resultante de avanzar un metro hacia el sur mientras que se sube un metro hacia arriba. El canal norte tiene un ángulo de algo más de 39° como resultado de llegar desde la propia Cámara del Rey hasta, exactamente, la misma hilada de bloques donde desemboca el canal sur igual ocurre con los canales que parten de la Cámara de la Reina, que iban a dar a la misma hilada antes de taponarse desde el exterior. Extraño procedimiento de apuntar a unas estrellas con unos canales que están acodados incluso hasta dos veces. Según el profesor Alvarez López, la Cámara del Rey, esta supuesta cámara de energía nuclear, debía disponer para su perfecto funcionamiento de dos canales o toberas que la comunicaran con el exterior. Uno para la salida del vapor y otro para la adición del refrigerante. Los sistemas de seguridad implantados en el proyecto justifican el enigma de por qué los canales de ventilación de la Cámara de la Reina estaban cerrados. La respuesta la encontramos en los motores de explosión de nuestros automóviles. En caso de un exceso de presión o de temperatura, en lugar de estallar o rajarse el bloque del motor, los tapones de seguridad saltan para evacuar la presión, evitando el peligro de explosión. En caso de que en la pirámide se produjera un exceso de presión, los tapones de la Cámara de la Reina saltarían y el vapor recorrería los canales hasta llegar al exterior. En algún momento, estos canales se cerraron con unos tapones que fueron los que descubrió el robot de Gantenbrink. Precisamente para entrar en la Cámara de la Reina hay que descender un escalón. La sala se encuentra más baja que el canal horizontal por el que se accede a ella, posiblemente para permitirle almacenar líquidos. El corredor tiene sus paredes impregnadas de una solución de base salada. Tanto en las cámaras de descarga como en el pozo existen todavía restos de unas extrañas estalactitas. Su sabor es también salado. Se suele explicar, con poco éxito, que los bloques de la pirámide provienen de la calcificación de un lecho marino, por lo que todas las piedras contienen gran cantidad de fósiles y es por ello que rezuman sal. Pero las estalactitas llegan a medir 10 centímetros de largo y surgen de las grietas entre los bloques. Su goteo ha producido extrañas formas y su profusión hace pensar en los experimentos que se podrían haber realizado en el interior del monumento. PILAS EN LA ANTIGUEDAD Este tipo de energía, por increible que parezca, era conocido ya en el pasado, al igual que la producción de fenómenos eléctricos de diversos tipos, siendo todo ello atribuido a la divinidad. Esta fuerza era llamada akasha por los antiguos brahmanes, «fuego principio» por los magos de Caldea, «agente mágico» por los cabalistas de la Edad Media y «energía celeste» por algunos alquimistas. Hoy, algunos científicos la llaman «fuerza etérea» y puede producirse si se conocen los mecanismos de la energía magnética. En la Antigüedad se conocían diversos sistemas de pilas y acumuladores eléctricos, y se aplicaban en ciertos procesos electrolíticos para recubrir los ídolos con láminas de oro. Se han encontrado pilas en Bagdag y en Macchu Pichu. Y también en Egipto. En una representación de la tumba de Ramsés VI en el Valle de los Reyes (Luxor) se aprecia claramente cómo dos símbolos sagrados del Antiguo Egipto, el pilar Djet y el signo Tit, se unían para conformar una linterna. También vemos en el templo de Dendera, posiblemente el mejor conservado de Egipto, cómo una columna de sacerdotes sube por los oscuros pasadizos hasta la terraza, llevando grandes pilas y regalos a los dioses, y cómo luego descienden por el otro lado con las pilas cargadas. Precisamente en la terraza del templo de Dendera aparecen signos inequívocos de que toda la superficie estuvo salpicada de placas de plomo, cobre y zinc, a semejanza de una gigantesca placa electrónica, que hace aún más verosímil la posibilidad del contacto con los «dioses». EL SECRETO DE MOISÉS La similitud de estas pilas con el Arca de la Alianza hebrea surge inevitablemente. Entre los babilonios y los egipcios ya habían existido objetos de culto análogos o afines a ésta. El arca babilonia se le asemeja poco, pues su forma era más bien de asiento o trono. El arca egipcia se le parecía más: consistía en un cofre o templete de dimensiones aproximadas a las de la judía, y tenía figuras de genios con las alas desplegadas. También era llevada procesionalmente por los sacerdotes, mediante barras, como los levitas llevaban la de lsrael (Dt. 37,9-25).Moisés, gran iniciado en los misterios de Egipto, tuvo acceso a los secretos de pirámides y templos y, siguiendo las indicaciones de Yahveh, alentó a los judíos para que se apropiaran de todo el oro posible con el fin de hacer el Arca de la Alianza, que serviría como condensador eléctrico y que trabajabaría, estudios realizados, con de potencial de 100.000 V pudiendo recargarse con la electricidad atmosférica del desierto, lo mismo que ocurre con la estática de los coches. Pero lo más curioso es que las medidas del arca encajan con pasmosa exactitud en el tanque de granito de la Cámara del Rey de la Gran Pirámide, siendo esta sala de similares dimensiones a la que Salomón construyó para guardar el Arca en el primer templo, en Jerusalén. Al sondear los misterios de las pirámides o del Arca de la Alianza nos acercamos todavía más a una desconocida tecnología, más propia de los dioses que de los hombres. Unos dioses de extraños comportamientos que dejaron en la meseta de Giza o en el desierto del Sinaí señales de su paso, aunque estuviesen escondidos tras una nube o imponiendo su criterio bajo las amenazas de su poder. Unos dioses que pudieron hacer algunas colosales obras que encontramos en Egipto y que incluso las pusieron en funcionamiento, aunque los materiales que pudieron emplearse, como el uranio enriquecido o el plutonio, se camuflaran bajo palabras tan enigmáticas como «el testimonio». Nuestros alcances científicos ya nos permiten evaluar la tecnología aplicada en la Gran Pirámide y comprender el significado de algunas extrañas frases de los libros sagrados: «En el Arca pondrás el Testimonio que yo te voy a dar» (Éxodo2S, 16). |
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